Propuestas de la Fundación Conciencia y Dignidad por la crisis ambiental

1)           Lo primero que decimos sobre este tema, desde la Fundación Conciencia y Dignidad, es que tenemos una clase política que no está a la altura de las circunstancias. El problema de la contaminación, sus posibles soluciones, como el abordaje integral de todas sus causas supera ampliamente la visión, las ideas, y la dimensión que se necesita para terminar con un problema que afecta a la salud de millones de personas.

 

2)           Desde el ámbito de la autoridad se trabaja para la foto, como en muchos otros casos, para justificar el sueldo y las ganancias, tomándose el problema “como algo natural”, que “ya estaba allí”, o que se produce porque “somos muchos” y frente a eso lo que se puede hacer “es algo” o “no es mucho” y con una visión en donde cada  problema es una oportunidad para recaudar, o para robar.

3)           Desde la Fundación Conciencia y Dignidad sostenemos que si alguien que administra la sociedad, en su concepción tiene premisas como que no podrá hacerlo porque somos muchos, o no podrá hacerlo porque el problema es muy grande o está allí desde hace mucho, simplemente no debería estar en ese cargo de importancia y por lo tanto, no es apto para administrar la organización social de millones de personas.

4)           Por esto, sostenemos que lo primero que pedimos, que necesitamos, y esto va dirigido a la sociedad en su conjunto, no solo a las autoridades, no solamente a los políticos, es una visión integral del problema.

5)           Como el tema de la contaminación va unido al tema de la movilidad o están relacionados prácticamente en todo, lo segundo que proponemos es abandonar la idea de priorizar un medio de movilidad sobre otro, o promover una forma de movilidad en detrimento de otras. Para nosotros, “una política de movilidad es hacer posible todas las formas de movilidad que se puedan tener a nuestro alcance como sociedad”. Esto implica una planeación y una política completamente distintas a las que se han venido sosteniendo hasta ahora.

6)           Lo tercero que proponemos es concebir, desde la autoridad, pero también desde la ciudadanía, a la ciudad como un todo, no como partes aisladas. Lo que se hace en una zona de la ciudad repercute en el resto, en las demás, afectando la calidad de vida y en muchos casos como con el tema de la contaminación la salud de todos.

7)           Lo cuarto que proponemos es que como sociedad, le exijamos a la clase política dejar de abordar un tema gravísimo como el de la contaminación, con actos de simulación, que no contribuyen en nada a resolver el problema ni a bajar la contaminación, o con una visión recaudatoria. Hay sectores de funcionarios que a falta de ideas se limitan a promover el uso de la bicicleta, como único medio de transporte, en una ciudad donde hay cientos de miles de personas que deben hacer dos horas para ir a trabajar en transporte público. Y existen otros sectores que ven en cada problema que tiene la sociedad una gran oportunidad para hacer negocios personales, y a eso se limita la implementación de sus políticas, su visión y sus medidas, como es el caso del gobierno de la Ciudad de México

 

8)           A través de una queja interpuesta en la CNDH solicitamos a este organismo una URGENTE recomendación para que se declare la contingencia a partir de los 100 puntos IMECA, que es a partir de cuando, ocasiona la contaminación daños a la salud. y no a partir de los 150 como se hace ahora.

9)           Desde la Fundación Conciencia y Dignidad proponemos que se considere, desde todos los niveles de gobierno, a los árboles en general, y a cada árbol en particular, como un bien público. Y que frente a la actual crisis ambiental se considere un crimen social la tala de árboles. Los árboles son un instrumento otorgado por la naturaleza para que podamos respirar.

10)         De la misma manera proponemos que se abandone desde la órbita de “la autoridad” el “urbanismo salvaje”, al que definimos como la forma de construir sin racionalidad, por impulsos económicos, sin estudios de impacto ambiental, sin medir las consecuencias en la calidad de vida de las personas, ni las que tendrán que sufrir como usuarios, una forma de construir en la que lo único que importan son las ganancias indiscriminadas de empresarios desarrolladores y de sus cómplices políticos para otorgar los permisos para construir aquí y allá, compartiendo con esto por abajo las ganancias y los sobornos.

11)         Desde la Fundación Conciencia y Dignidad decimos claro, que la contaminación ambiental, el aire envenenado que respiramos en la megalópolis, la mayoría de los días del año, está constituida en su porcentaje más alto por el veneno de la corrupción.

12)         Esta corrupción es la que hace que Instituciones como la SEMARNAT quieran implementar la NOM 044 que es la que regiría la verificación de los camiones en el año 2018, es decir que lo hagan otros, un nuevo gobierno, mientras ellos “arreglan por abajo” con las cámaras y las asociaciones de transportistas”. Esta corrupción es la misma que hace que sigan existiendo y se sigan sosteniendo los verificentros, que todos sabemos que en la práctica no sirven para nada para bajar o prevenir la contaminación ambiental y que sólo son un antro de corrupción, del que se benefician empleados, pero sobre todo empresarios y políticos.

13)         Por eso, en este sentido, desde la Fundación Conciencia y Dignidad proponemos que sea abolido de manera definitiva el actual sistema de verificaciones, y que sea sustituido por verificaciones callejeras, con un sistema prácticamente igual que al utilizado por el alcoholímetro, donde participen distintas instituciones que se controlan entre ellas para evitar las mordidas y la corrupción. Esta es una propuesta del Premio Nobel Mario Molina y la apoyamos íntegramente.

14)         Desde la Fundación Conciencia y Dignidad proponemos la formación de un Consejo que planifique una política integral de movilidad para la megalópolis, integrado por el Centro Mario Molina, especialistas de la UNAM, del Politécnico, por la SEMARNAT, organizaciones no gubernamentales, la Secretaria de Hacienda y los gobiernos que integran la zona llamada “megalópolis”. No podemos pretender que un gobierno que no puede coordinar los semáforos de la ciudad, como lo es el gobierno de Miguel Ángel Mancera, dicte o tenga una política integral de movilidad en beneficio de los ciudadanos.

 

15)         Solicitamos formalmente a la Secretaría de Hacienda, que no le otorgue los recursos al gobierno de la Ciudad de México  que el Dr. Miguel Ángel Mancera solicita, puesto que ha quedado claro que jamás pudieron entregar cuentas saneadas con la Línea 12 del metro, ni resultado alguno con el aumento del metro, que se tradujera en mejor servicio.

16)         Le solicitamos expresamente, en este sentido, al Señor Presidente de la Nación, que integre a la brevedad la formación de un consejo que planifique y aplique esos recursos, los que sean destinados para mejorar el transporte público en la Ciudad de México y en la megalópolis,  integrado por el Centro Mario Molina, por la UNAM, por el Politécnico, por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, por la SEMARNAT y por organizaciones de la sociedad civil, como por los gobiernos que integran la megalópolis, para este fin.

17)         Exigimos que todas las unidades de transporte público que sean compradas o contratadas para la Ciudad de México o la megalópolis sean NO  contaminantes.

18)         Presentamos una queja a la CNDH, con una respetuosa solicitud de recomendación, para que sea retirado el programa “peatón seguro”, y con él todos sus “tubitos”, macetas y demás accesorios que contribuyen únicamente a hacer más tráfico en la Ciudad de México y con ello a provocar mayor contaminación.

19)          Solicitamos a través de una queja interpuesta ante la CNDH y una solicitud de recomendación, que sean relevados de sus cargos el actual Secretario de SEMOVI, Héctor Serrano, como Laura Ballesteros, por mal desempeño de sus funciones, y falta de responsabilidades de los servidores públicos. Su política de movilidad no sólo es un total fracaso, sino que ocasiona mayor tráfico, lo cual aumenta la contaminación y provoca problema en la salud de millones de personas. Para no extendernos y decir todos los pormenores con los que afecta la calidad de vida de millones de personas.

20)         Exigimos que se dejen de realizar retenes de tránsito en zonas como bajo puentes, y túneles, que aumenta el tráfico vehicular, produce congestionamiento vial, y con ello mayor contaminación.

21)         A través de una Queja a la CNDH, solicitamos una recomendación al gobierno de la Ciudad de México para que remueva de su cargo a la Secretaria del Medio Ambiente, Tania Müller. Una Secretaria del Medio Ambiente que ha talado o autorizado la tala de más de diez mil árboles en tres años. Un verdadero crimen contra la salud de millones de personas que habitan la Ciudad de México.

22)         Interpusimos una queja ante la CNDH por el recibimiento por parte del Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, del reconocimiento de la organización internacional C40 Cities, que lo nombro líder en materia ambiental en América Latina, cuando en realidad en la Ciudad de México cuesta o es muy difícil respirar por la crisis ambiental. Tomamos esto como parte de una política de simulación, que solo muestra lo lejos que están nuestras autoridades de resolver un problema tan serio y tan grave como la contaminación.

23)         Interpusimos una queja ante la CNDH contra la Cámara de Diputados por el hecho de que los diputados salen en camioneta y llegan a la cámara de diputados en bicicleta, como parte de un acto más en una política de simulación, como otra forma de trabajar para la foto. ¿En que suma para bajar la contaminación que los diputados vayan en bicicleta? No constituye un ejemplo, promoviendo el uso de la bicicleta, en una ciudad donde hay personas que hacen dos horas en transporte público para ir a trabajar y a las que no se les puede pedir que lo hagan en bicicleta.

24)         Proponemos que se dejen calles única y exclusivamente para bicicletas y que a cambio se supriman todas las ciclovías. Proponemos que éstas no sean avenidas principales como Patriotismo o Reforma, sino que sean vías secundarias y que para esto se haga un trazado para toda la ciudad que les permita trasladarse a las distintas zonas de la misma.

25)         Que los funcionarios del gobierno de la Ciudad de México utilicen el transporte público obligatorio, para que se sensibilicen con la problemática y den soluciones efectivas.