Jeringas de seguridad, un paso más en la prevención de Infecciones Asociadas a la Atención de la Salud (IAAS): AMEIN

Cada año en el mundo se administran 16 mil millones de inyecciones

Las Jeringas forman parte de un mercado de más de 10 mil 500 tipos distintos de dispositivos médicos a nivel mundial.

 

Durante el foro sobre "Guías de la OMS sobre el uso de jeringas de seguridad en el cuidado de la salud" organizado por la Asociación Mexicana para el Estudio de las Infecciones Nosocomiales A.C. (AMEIN), se habló de uno de los mayores problemas al que están expuestos los trabajadores de la salud en su quehacer diario, el uso de jeringas y las punciones accidentales.

De acuerdo con las estimaciones de la OMS, cada año en el mundo se administran 16 mil millones[1] de inyecciones, el 90% de estas inyecciones se administra introduciendo la aguja en el tejido muscular (vía intramuscular) o en la piel (vía subcutánea o intradérmica) para administrar medicamentos. Sin embargo, no todas las agujas y jeringas son eliminadas correctamente después de su uso y en algunos países estas son reutilizadas para administrar inyecciones a más de una persona, lo cual es un riesgo para la propagación de distintas enfermedades infecciosas por todo el mundo, entre las que destacan el VIH y las hepatitis B y C.

Debido a estos problemas sanitarios, recientemente la OMS instó a los gobiernos de todo el mundo a generar programas sanitarios para comenzar a utilizar jeringas de seguridad, las cuales aseguran que estas no se puedan reutilizar y evitan la exposición a accidentes en los trabajadores de la salud.

De acuerdo con la OMS, el 8.5% de los 35 millones de trabajadores de la salud en el mundo han estado expuestos a infecciones graves contraídas como consecuencia de punciones accidentales.
Las Jeringas forman parte de un mercado de más de 10 mil 500[2]  dispositivos médicos diferentes a nivel mundial. De estas sobresalen 4 tipos de equipos de inyección[3] que de acuerdo con el manual de la Asociación Americana de Enfermeras son de los más seguros:

  • Sin aguja o inyecciones a chorro: el medicamento/inmunización se inyecta bajo la piel sin aguja, usando la fuerza del líquido bajo presión para romper la piel.
  • Aguja retráctil: la aguja (normalmente fusionada a la jeringa) es spring-loaded y se retrae dentro del cilindro de la jeringa cuando el pistón es completamente presionado después de aplicada la inyección.
  • Funda protectora: después de administrar una inyección, la/el trabajador desliza un tonel plástico sobre la aguja y lo traba en el lugar.
  • Reencapuchado abisagrado: después de la inyección, la/el trabajador, utilizando su dedo índice, dobla una capa protectora abisagrada sobre la aguja que queda trabada en el lugar. Este artefacto de seguridad puede ser fundido a la jeringa o venir separado y desprenderse de esta.

De acuerdo al Manual de Salud Ocupacional de la OMS, para reconocer un dispositivo de inyección seguro e inteligente existen 8 características[4]deseables en las jeringas de seguridad y son que:

  • El dispositivo no tenga aguja.
  • El artefacto de seguridad está construido como parte del dispositivo.
  • El dispositivo trabaje de manera pasiva (por ejemplo, no requiere de activación para usarse).
  • El usuario puede fácilmente saber cuándo el artefacto ha sido activado.
  • El artefacto de seguridad no pueda ser desactivado y mantenga su función de protección, aun durante su desecho.
  • Si el dispositivo utiliza agujas, funcione de manera confiable con cualquier tamaño de agujas.
  • El dispositivo sea de uso fácil y práctico.
  • El dispositivo sea seguro y efectivo durante su uso con los pacientes

Es importante recordar que el uso de jeringas con mecanismos de seguridad que no permitan utilizarse más de una vez es esencial para proteger a la población de todo el mundo contra el VIH, las Hepatitis C y B y otras infecciones.

A nivel nacional, se están tomando medidas para evitar que los trabajadores de la salud contraigan enfermedades infecciosas como resultado de accidentes por pociones que puedan comprometer su salud.

De acuerdo con la Dra. Roxana Trejo, Presidenta de la Asociación Mexicana para el Estudio de las Infecciones Nosocomiales A.C. (AMEIN), "una inyección segura es aquella que no perjudica al receptor, no expone al profesional sanitario a ningún riesgo evitable ni produce desechos que sean peligrosos para la comunidad".

Además, señala que "el compromiso de garantizar la seguridad de las inyecciones es multidisciplinario recae en los prescriptores, los administradores, los receptores de las inyecciones, los órganos de gobierno y la comunidad en general".