Nuevos avances en cáncer

El cáncer ha acompañado a la humanidad probablemente desde sus primeros pasos por la Tierra, no es de sorprender que desde los comienzos de su historia los médicos se hayan referido al cáncer.

Las evidencias más tempranas de esta enfermedad los científicos las han encontrado en fósiles de tumores óseos, momias humanas del antiguo Egipto y antiguos manuscritos. La descripción más antigua de esta enfermedad fue descubierta en Egipto y data del año 1, 600 a. C., es el papiro de Edwin Smith que describe ocho casos de tumores o úlceras en el seno que fueron tratadas con cauterización, con un herramienta llamada "el taladro de fuego". El escrito decía sobre la enfermedad: "no tiene tratamiento".

Ha pasado mucho tiempo desde esas primeras descripciones sobre esta enfermedad y poco lo que se había avanzado en la comprensión dela misma hasta 1761, año en que Giovanni Morgagni de Padua, fuera el primero en correlacionar hallazgos de autopsia con esta enfermedad. Mucho después, ya en el siglo XIX Rudolf Virchow, considerado el padre de la patología, hizo esta misma correlación con los hallazgos microscópicos. Con el paso del tiempo la medicina avanzó a pasos agigantados, pasamos del conocimiento anatómico al histológico, de allí al molecular y ahora al conocimiento genético del cáncer.

¿Qué es el cáncer?

El doctor Julio Peguero Sánchez Navarro, oncólogo, miembro de  the American Medical Association, Texas Medical Association, Harris County Medical Society, American Society of Clinical, explica que el cáncer como tal es un crecimiento acelerado de las células de cualquier parte u órgano del cuerpo: cáncer de piel, cáncer de mama, cáncer de pulmón, entre otros, son tumores que crecen en forma desorganizada. Generalmente, el cuerpo tiene procesos especiales en vogue, es decir, hace de aduana con sus propias células y empieza a reparar los tejidos celulares, sin embargo, en el contexto del cáncer esto deja de funcionar y hay un crecimiento acelerado. Y a fin de cuentas, esto puede generar, a expensas, de ciertas cosas que provocan que esto suceda. Haciendo un breve paréntesis, ¿qué cosas pueden ocurrir o qué cosas pueden provocar que esto suceda?,  y esos son unos agentes nocivos para el DNA, exógenos, el tabaquismo, la radiación externa y en ocasiones también virus oncogénicos. Hay otras causas, pero al final del día, a veces no podemos ver la causa inmediata de por qué se aceleró una mutación que eventualmente estaba encapsulado un tumor de cáncer, pero sí podemos definitivamente tratar la enfermedad, desde el punto de vista oncológico con farmacología y a veces con radiación, otras con intervenciones quirúrgicas.

Carga genética y medioambiente

El cáncer son células malignas que crecen en forma desorganizada y selectivamente son células que no mueren, porque todo lo que crece, se desarrolla y mueren. Precisamente, el cáncer vive perpetuamente, de tal forma que se hace evidente en un cuerpo como un tumor, una masa, etcétera.

De acuerdo al doctor Peguero, el medioambiente es uno de los principales factores para desarrollar cáncer. También existe un patrón genético, donde uno puede hallar de manera más temprana un mecanismo para reparar para reparar algún evento celular. Por citar un ejemplo, si una persona fuma le está afectando a los pulmones y va a enfermar de manera más temprana que otros, porque hay gente que tiene un patrón de DNA más propensos a dejar de reparar  ese mecanismo ambiental que otros. Tenemos la historia del abuelo que fumó hasta los 80 años y nunca tuvo cáncer. Esto es verdaderamente inusual.

Tipos de cáncer

De acuerdo al Dr. Peguero, el cáncer de piel es el más frecuente y no el melanoma, sino los tumores o las células que cubren la piel; la capa más externa es la Epidermis, que va desde el exterior hasta la capa Basal, que es esa hilera de células en forma de serpiente en forma horizontal. El cáncer de mama es el más frecuente en la mujer, el cáncer de pulmón viene en segunda instancia; en el varón el cáncer de próstata es el más frecuente, seguido del pulmón. En seguida, el cáncer de colon viene cerrando en términos de mortalidad. El síntoma siempre va a venir casi siempre del órgano que esté afectado.

Posibilidades de contraer cáncer

El cáncer es una enfermedad compleja. Es difícil de entender, prevenir y tratar en parte porque es multifactorial. Es decir, es necesario que se den muchos factores interactuantes para que se desarrolle la enfermedad. Si usted ha de evitar convertirse en una de las estadísticas que se entera este año o el otro que padece cáncer, necesitará comprender no sólo los métodos de prevención, sino también su riesgo personal.

Cómo saber si se está en alto riesgo

El Instituto Nacional de Cáncer (INC) ofrece las siguientes directivas, decir, riesgos que se pueden evitar. Dieta. La mala dieta es la causa principal de cáncer. Se estima que aproximadamente el 35 por ciento de todos los casos de cáncer podría si sólo comiésemos bien. De modo que hay que practicar la buena nutrición. A menudo, evitar el cáncer resulta así de sencillo. Fumar. Ese hábito es el segundo causante de cáncer en orden de importancia. Si todos dejásemos de fumar, la mayoría de los expertos opinan que alrededor del 30 por ciento de todo cáncer se erradicaría. Luz solar. Los cánceres de piel están aumentando más rápidamente que cualquier otra forma de cáncer en el mundo. La incidencia de melanoma maligno, una forma de cáncer de piel muy mortal y de difícil tratamiento, se ha duplicado desde 1980. Casi todos estos cánceres se deben a excesiva exposición a la luz solar, de modo que deberá evitar la exposición prolongada a la luz solar.Alcohol. Sin duda, beber alcohol constituye un riesgo, sobre todo a lo que respecta a cáncer de boca, garganta, esófago e hígado. Si fuma y bebe al mismo tiempo, está multiplicando su riesgo.Rayos X. Evite radiografías innecesarias. Los rayos pueden dañar el ADN, lo cual podría desembocar en cáncer. Hable con su doctor, el cual le dirá con exactitud cuánta radiación es demasiada. Agentes industriales químicos. La contaminación ambiental es un serio y prevenible factor de riesgo para el cáncer. Hormonas. El INC señala que la suplementación de estrógeno representa un riesgo potencial de cáncer. Sucede lo mismo con las pastillas anticonceptivas. Hable con su médico acerca de este punto. Si los demás factores en su vida indican que su riesgo de contraer cáncer es elevado, tal vez sea conveniente hacer cambios en su estilo de vida antes de considerar cualquier terapia o suplementación hormonal. Prácticas sexuales. El cáncer cervical es un cáncer que definitivamente está relacionado con el estilo de vida y, por lo tanto, es prevenible

Factores de riesgo

Existen varios factores de riesgo, por ejemplo, los Factores genéticos. Algunas personas se enfrentan a mayor riesgo que otras por el simple hecho de su herencia. Sin embargo, ese factor pesa únicamente en el desarrollo del cáncer. Aun cuando otros miembros de su familia hayan sucumbido a la enfermedad, ex8iste muy buena posibilidad de que lo pueda evitar si toma decididas medidas preventivas. Radiación inevitable. El INC señala que a menudo niños y adultos jóvenes son expuestos a elevados niveles de radiación lo cual puede ubicarlos en un grupo de riesgo por encima de lo acostumbrado, sobre todo en el caso del cáncer tiroideo. Aun cuando no pueda evitar lo que ya le haya sucedido, sin duda puede evitar repetir el error con sus niños. DES.

Dietilestilbestrol es una droga que se administró hace varios años a mujeres embarazadas para evitar la interrupción del embarazo. Las hijas cuyas madres tomaron esta droga, ahora se enfrentan a mayor riesgo de desarrollo de cáncer vaginal y cervical.

El cuerpo avisa

Una forma de facilitarle a su médico la tarea de detección precoz es conocer las señales y síntomas de cáncer. La Sociedad Estadounidense de Cáncer ofrece las siguientes siete claves de advertencia: cambio en los hábitos intestinales o urinarios, una lesión que no se cura, sangramiento o flujo fuera de lo común, engrosamiento o bulto en la mama o en otro lugar, indigestión o dificultad para tragar, cambio evidente en una verruga o lunar, tos persistente o ronquera.

Por: Héctor Medina Varalta